La noche del peregrino en Santiago de Compostela

Si bien hemos hablado de la gran predominancia de lo espiritual en las diversas celebraciones de Santiago de Compostela, no hay que olvidar que también tiene una vida nocturna plena de diversión. Esto se debe a que en toda ciudad siempre son necesarios los lugares donde uno pueda quitarse el estrés por medio de un trago o quizás con una larga sesión de baile en alguna discoteca. Santiago de Compostela no está exenta de esas características, más aún cuando posee una universidad que le da a la ciudad cierto porcentaje significativo de estudiantes dispuestos a divertirse los fines de semana y escapar del control y el peso de la rutina académica. De tal modo, la vida nocturna en la ciudad es sumamente activa. Gran cantidad de discotecas, pubs y discotecas adornan buena parte de las calles más antiguas de la ciudad, teniendo estos locales una infraestructura muchas veces clásica y otras veces con una mezcla de lo moderno con lo antiguo. La mezcla es perfecta y crea un ambiente especial en los establecimientos dedicados a la diversión. En la Rúa do Franco es muy común encontrar lugares de ese tipo. Ya sean antiguos establos remodelados, o viejos estacionamientos del siglo pasado; muchos de esos locales se han convertido ahora en bastiones de la diversión. Si es necesario establecer una especie de “perímetro de la diversión” este puede encontrarse en el espacio entre la Rúa de San Pedro de Mezonzo y la Rúa de Santiago de Chile. Dentro de ese espacio delimitado es donde se erigen diversos puntos de entretenimiento estudiantil. Muchos de ellos empiezan con conversaciones previas y departen con algunas cervezas en cualquiera de los bares. Sin embargo, a partir de las once de la noche el cuerpo, sazonado por el alcohol, empieza a desear un poco de movimiento al ritmo de la música. Es ahí cuando los estudiantes parten en “manadas” hacia las discotecas. Los turistas jóvenes se mezclan a la perfección con el ambiente juvenil; más que nada los fines de semana, a partir del día jueves. Pero si de bares se trata es conveniente advertir que los mejores se encuentran en la Rúa Nova de Abaixo. Es importante tener en cuenta los horarios de atención. Probablemente usted salga del hotel a las 11 de la noche con la intención de ir a un bar y no a una discoteca. De ser así no disfrutará mucho tiempo de la tranquilidad de un bar ya que estos cierran a la medianoche. El horario de las discotecas sí es más diverso, sin embargo casi nunca suelen cerrar luego de las seis de la mañana, por lo cual se percibe cierto patrón de responsabilidad en los jóvenes universitarios y eso hará que se sienta más seguro si es que sus hijos han salido a bailar a algunos de estos locales. O en todo caso, si es que es usted mismo el que se encuentra disfrutando de la parranda en Santiago de Compostela. Está prohibida la venta de alcohol a los menores de 18, pero ello no significa que no puedan ingresar a los establecimientos.

Uno de los principales bares donde uno puede iniciar la noche en Santiago de Compostela antes de fugar a una discoteca es O Gato Negro. Se trata de un agradable bar gallego muy visitado por los propios compostelanos y donde puede comer, además, sabrosos platos marinos. El local es algo así como una pulpería bar que ofrece gran variedad de opciones en cuanto a bebidas se refiere. De rigor visitarlo si se pasa por la calle Rúa da Raiña. Sin embargo, la Taberna do Trisquel, ubicada en la calle Cantón de San Benito, se presenta como la oportunidad perfecta para “tapear”. ¿Qué quiere decir esto? Se trata de una vieja costumbre española de andar por diversos bares aprovechando las “tapas” que no son otra cosa que bebidas gratis que se sirven a los invitados. Muchos jóvenes gustan de pasar de bar en bar bebiendo tapas. Pero además, en Taberna do Trisquel, pueden pedirse bueno vinos y la cerveza más deliciosa de la ciudad. si su caminata de la noche lo lleva a la Rúa Xelminez el lugar apropiado para un buen trago es el Fucolois. El lugar destaca porque su apariencia vieja, de paredes de mármol que han sufrido el paso de los años; le da un toque especial que gusta mucho a los jóvenes. Ello hace deducir que los estudiantes y muchos turistas gustan de lugares sencillos, rústicos y minimalistas para poder departir con unas bebidas. Ahora bien, si ha tenido suficiente de lugares propios de Santiago de Compostela y desea ubicarse en otro ambiente, nada le vendrá mejor que pasar por la calle Rodrigo del Padrón e ingresar al bar Moore’s. Se trata de un establecimiento con las características clásicas de los bares irlandeses. Del mismo modo, quienes extrañen un poco el ambiente norteamericano pueden visitar la calle Fray Rosendo Salvado y beber unos un bayles’s en el Café Bar Gran Lucky. Los lugares bizarros también tienen su espacio. ¿Se imagina beber una cerveza en una fábrica de cerveza? Pues las instalaciones y la decoración del bar Pepa a Loba, ubicado en la Rúa do Castro tratan de emular aquel ambiente revistiendo las paredes con rústicas maderas. Por otro lado, el local Morno, en la calle Virxe da Cerca, tiene el aspecto interior parecido al de una calle compostelana. Si se desea un rato agradable con los amigos y disfrutando de la destreza de algunos músicos en vivo, el lugar ideal para una visita es el Modus Vivendi, en la Plaza de Feijoo. El local está muy bien diseñado, brindando las comodidades necesarias para poder mirar al escenario y disfrutar de un espectáculo de calidad. En las zonas más cercanas a la Universidad de Santiago de Compostela también pueden encontrarse bastiones de la diversión juvenil. Los estudiantes inician la noche muchas veces en el bar Archy, ubicado en la calle Alfredo Brañas. Por otro lado, si usted es un turista de finas costumbres y no repara en gastos cuando de tomar una buena bebida se trata, lo ideal es que vaya a locales como Blaster o al Gabanna. Para llegar a ambos locales es cuestión de tomar un taxi que lo lleve a la avenida República de Argentina. Al extremo de los bares de este tipo, se encuentran los bares que tienen más cercanía con la gente de Santiago de Compostela. El más emblemático de estos es la Oficina, donde “tapear” es una ley que le da sabor a la noche

Ya avanzada la noche son establecimientos de otro tipo los que deben visitarse. Ya ha sido suficiente tiempo de estar parados bebiendo. Es el momento de que los turistas empiecen a moverse al ritmo nocturno de Santiago de Compostela luego de un bar. Por ello, las discotecas empiezan a llenarse a partir de las once de la noche. En la calle San Miguel, estudiantes y turistas se congregan en el Pub Ondas. En este lugar, los fines de semana son una fiesta de pura diversión en donde lo que prima es el baile. Claro que no es todo el fin de semana sino a partir del jueves hasta el sábado. El local está cerrado los días domingo. Por otro lado, si los visitantes desean bailar al ritmo de la música en vivo, la mejor opción es la Sala Capitol, ubicada en la calle Concepción Arenal. El local Liberty de la calle Rúa Alfredo Brañas goza de las mismas características además de una decoración imponente que le da más frescura al local. Por otro lado, si gusta de combinar la tranquilidad y el ambiente grato para departir que le brinda un bar, con la algarabía y la alegría del baile en una discoteca; la discoteca Ruta 66 combina a la perfección esas exigencias ya que cuenta con ambientaciones amobladas para los que quieren descansar del baile bebiendo una cerveza. Uno de los lugares imposibles de perderse si es que la noche ha llevado a los turistas a la Rúa Pérez Constante.

Por otro lado, hay algunos visitantes que gustan de pasar la noche con otras actividades nocturnas. Son muchos los locales en donde lo que prima es la música en vivo y los más visitados son los establecimientos que ofrecen conciertos de música gallega. Si bien muchos bares son los que cuentan con un escenario para estos espectáculos, es conveniente mencionar algunos de vital importancia en materia de diversión y cultura. La música en El Retablo es de lo más acogedora, sobre todo por el ambiente que adquiere en esa decoración clásica del siglo pasado. Es una gran opción para los que vayan por la calle Rúa Nova. Un lugar muy especial para los visitantes es la Casa das Crechas. En este mágico lugar se pueden gozar de bellas sesiones de relajación con los acordes de la música celta tocada por experimentados gallegos. Los ritmos extranjeros, como el jazz, por ejemplo, tienen su lugar especial en la calle Rúa Alfredo Brañas. Es cuestión de pasar por esa calle y estar atento a ver la fachada del Jazzclub Dado Dada, nombre del local. Un lugar favorito por los estudiantes bohemios y alocados es La Borriquita de Belém. Este simpático establecimiento de la Rúa San Paio ofrece los mejores vinos de Santiago de Compostela para que sean bebidos con el agradable jazz de los músicos gallegos. Toda una gran sesión de terapia musical que lo recargará de energías positivas.

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